ACCIONES CONCRETAS PARA LA SEGURIDAD DE LAS MUJERES

Por: Leidy Arias – Mujeres, Presente @LeidyAriasT – Foto: @Salud_Rionegro

Según los últimos registros del Observatorio de Asuntos de Mujer y Género de Antioquia, este departamento es el segundo más violento del país en términos de agresiones contra las mujeres, en promedio cada 2 días es asesinada una mujer, 1 de cada 3 municipios tiene una tasa de feminicidios mayor a la tasa departamental, mientras que cada día son maltratadas cerca de 12 mujeres, sólo por mencionar algunos ejemplos.

Es una necesidad erradicar este tipo de violencia, el Plan de Desarrollo departamental incluyó seis programas que buscan cerrar las brechas de género que obstaculizan el camino a la igualdad. La violencia contra las mujeres tiene su origen en la discriminación, es esta la consecuencia de la desigualdad entre los sexos. La sociedad es desigual e inequitativa y la principal consecuencia es la violencia. Ante este panorama, se hace necesario implementar estrategias que aporten a la solución de dicha problemática; es así como en la región desde las Mesas de Equidad de Género, se viene trabajando en la propuesta de creación de las Mesas Municipales de Erradicación de Violencia contra la Mujer.

La Mesa Interinstitucional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres es la instancia que, adicionalmente, se encargará entre otras funciones, de construir, integrar, gestionar, coordinar y realizar el seguimiento a las acciones de las diferentes entidades públicas y privadas en función del desarrollo integral de estas personas.

Probablemente todas y todos conocemos a una mujer que ha vivido o que está viviendo violencia. Erradicar estas formas de violencia contra las mujeres es una tarea fundamental y urgente que requiere de un compromiso constante, es por esta razón, que es tan importante la generación de instancias como este espacio de prevención.

Desde estos escenarios se espera la realización de acciones efectivas para bajar las tasas de violencia contra nuestro género e implementar estrategias preventivas para que, a futuro, podamos contar con mayores garantías y libre de violencias. Desde allí se debe garantizar que las rutas de atención a la mujer violentada, funcionen como deberían y que dejen de ser espacios donde las revictimizan.

Seguimos en la tarea de acompañar procesos y gestionar acciones que nos permitan avanzar en la equidad y que propendan por ofrecer a las mujeres espacios más seguros y libres de violencia.

¡Adelante pues mujeres!