Concejales de oposición, también decimos NO al sistema “Sonrío”

Al finalizar el primer periodo de sesiones ordinarias del año 2019, los concejales Leidy María Arias, Alexander Valencia, Alonso Rendón, Fernando Valencia, Gildardo Valencia, Juan Sebastián Castro, Rodrigo Agudelo y Ricardo Nieto, queremos manifestar nuestra preocupación y desacuerdo con las medidas que viene adoptando la Administración Municipal para la reorganización del transporte y la implementación del ya conocido sistema Sonrío.

Debemos aclarar que este proyecto no fue consultado con el Concejo Municipal y que, por consiguiente, no tenemos potestad para incidir en la decisión tomada; sin embargo, los Corporados agendamos una sesión especial el 12 de marzo con la Subsecretaría de Movilidad y la empresa SOMOS para que se nos socializara el Sistema. Así mismo, el pasado 24 de abril realizamos una sesión descentralizada donde abrimos un espacio para escuchar a la comunidad y a los gerentes de las empresas.

Luego de conocer los distintos puntos de vista sobre esta decisión tomada por el señor Alcalde, nos parece necesario presentar a la comunidad rionegrera y del Oriente Antioqueño, nuestro rechazo total a la reorganización del transporte y al sistema Sonrío por las siguientes razones:

– Falta de concertación: No existió un proceso de concertación con los actores involucrados (comunidad, transportadores y Administración Municipal) por el contrario, este proceso se caracterizó por la imposición de un acto administrativo, la presión y permanente intimidación a las empresas transportadoras al anunciarles que de no acogerse al nuevo sistema Sonrío, este sería licitado con empresas externas, ajenas al municipio y a los requerimientos de transporte que hoy tenemos los rionegreros.

– Falta de estudios serios: No existe claridad ni consistencia sobre aspectos técnicos y financieros del proyecto, por ejemplo:

– Hay inconsistencias frente al flujo diario de pasajeros tanto en las rutas urbanas y rurales como aquellos que llegan desde otros municipios, que son la base del sistema.

– No se conoce la rentabilidad o sostenibilidad que dejará el programa, lo que es preocupante porque si no existe un equilibrio financiero quien entrará a suplir las pérdidas será la Administración Municipal con los recursos de la comunidad rionegrera poniendo en riesgo el presupuesto de inversión social.

– Lo que es aún más preocupante: no se le ha informado a la comunidad cuál fue el cálculo para que la tarifa pasara de un momento a otro de $2.700 a $1.700, ni tampoco se ha hablado sobre la SENSIBILIDAD DE LA TARIFA, lo que quiere decir que ésta aunque inicialmente es de $1.700, puede aumentar en cualquier momento a causa de las variables que presenta nuestra economía.

– Falta de infraestructura adecuada: Al revisar lo que la Administración Municipal ha llamado “terminales de cargue y descargue de pasajeros”, es evidente la falta de una infraestructura adecuada para albergar a la cantidad de usuarios que llegan desde otros municipios y a los vehículos intermunicipales que, si bien están de paso, no cuentan con el suficiente espacio para la prestación adecuada del servicio. A esto se suma que aún no se perciben las adecuaciones necesarias para albergar personas con movilidad reducida o que requieran atención preferencial.

– Afectación a los usuarios: Preocupa además el perjuicio causado a los usuarios no sólo de otros municipios sino también de Rionegro, debido a aspectos como el aumento en los tiempos de desplazamiento por la reestructuración de las rutas y costos de los pasajes a causa de los trasbordos; existen estudiantes rionegreros que viajan a la ciudad de Medellín y habitantes de la zona rural que se verán afectados por esta medida y rionegreros que se desplazan a otros municipios.

– Componente ambiental: Tampoco se tuvo en cuenta un factor fundamental, el componente ambiental.

En los prepliegos para la licitación del sistema no se habla de tecnologías limpias para los vehículos, ni siquiera el bus que recorre el municipio para socializar el sistema es amigable con el medio ambiente.

Estos y otros argumentos son los que nos impulsan a rechazar las decisiones impuestas por la Administración Municipal frente a la reorganización del transporte. Hacemos un llamado a la opinión pública y a la Administración. Debemos repensar este tipo de decisiones teniendo en cuenta que Rionegro no es una isla, que somos la capital de una región y que los visitantes de otros municipios, al igual que las empresas transportadoras, ayudan a dinamizar nuestra economía e impulsan el desarrollo local y regional.

Artículo de http://elrionegrero.com